Según el psic. Gustavo Ekroth son cuatro los elementos indispensables que sustentan o no la viabilidad de una relación de pareja a largo plazo.
Él las define como "las cuatro patas del trono del amor" y es fundamental y necesario que estén presentes todas para que la relación tenga cierta chance de mantenerse en el futuro. Todas deben ser sentimientos compartidos.
- atracción sexual (imposible formar una pareja con alguien que no nos atrae físicamente)
- admiración (sentir que esa persona tiene algo que lo distingue de los demás, algo que lo hace digno de su admiración)
- amistad (el sentimiento de amistad hacia nuestra pareja, es el que nos permite ser comprensivos, generosos, ayudativos y apoyativos)
- proyectos en común (cuando todo lo demás parece estar fallando los proyectos en común hacia el futuro, pueden estar sustentando el mantenimiento de la pareja; proyectos en común pueden ser educar a un hijo, sacar adelante un negocio, etc.).

¿ Será que hay más patas ?
¿ Será que realmente pesan todas por igual ?
¿ Será necesario que los dos involucrados compartan estas cuatro condiciones y ante la falta de una, no le crece al otro, cual tentáculo perdido, alguna especie de extensión para mantener el equilibrio ?
¿ Será que en realidad es imposible mantener una relación de pareja a largo plazo con estos requisitos y que lo que sobrevive o perdura por ahí, es otra cosa ?
¿ Es ésta entonces la definición del amor, de amar a alguien ? Sentir dos personas todo esto, uno por el otro ?
¿ Debe ser mutuo, correspondido, sino no es amor ?
Ya sé que no hay recetas para estas cosas y de última lo que importan son las certezas del corazón, lo que uno siente y con lo que se siente pleno, pero... buscando-ando respuestas.
*prestado de "Las parejas desparejas" de Gustavo Ekroth
"...Imagino una tormenta y veo como un día comienza a tronar y relampaguear el cielo, y cae la lluvia con una fuerza que nadie se esperaba y se inunda la tierra y se hinchan los ríos y ruedan las laderas de un cerro movidas por el agua, y caen árboles exiliados por un viento huracanado que arrasa con cuanto encuentra en su camino. Y veo que un alud de lodo negro y piedras de colores y troncos rotos, baja por el cerro arrastrando lo que el hombre puso en su camino, y veo como todo lo que estaba ahí tan quieto, de pronto se convierte en torbellino y todo se rebalsa de energía.
Una tormenta que cambie en forma súbita y espontánea toda una superficie de la tierra, para que surja lo que está debajo y que se mantiene aprisionado, porque no dejamos o porque no sabemos, pero que está debajo contenido, pujando por salir a flote, ya sin poder mantenerse un segundo más allí, hasta que un día, se abre como una grieta, o como un grito, o como una semilla que salta de su vaina, o como irrumpe de la oruga una mariposa anaranjada, así mismo sale toda la fuerza retenida, la energía contenida que debía estar en el aire y que yace soterrada entre las sombras de lo que más queremos y muchas veces no podemos hacer por tantas causas que a veces ni vemos. Revelando el nudo que nos atrapa el aire, que nos amarra las alas, que nos congela los deseos y el alma..."*
Buscando la vuelta a sobrevivir la tormenta, a dejar fluir, a desatar los nudos, a limpiar la casa, a no tener más miedo, a ganarle al vértigo, a no tener que buscarle más la vuelta a nada.
Será mucho?
Naaaaaaa.
Al menos disfrutando el camino y este ida y vuelta maravillosamente sincronizado de la comunicación blogueril.
* texto prestado del TortugaNewsrap